Controla tus apuestas con el stake

Al iniciarse en el sector de las apuestas deportivas, todos solemos hacer las mismas cosas como si de un patrón misterioso se tratase. Ya sea en Bet365, en Luckia, en Betfair o en cualquier otra, los primeros pasos suelen ser similares en el 99% de las ocasiones. Abrimos una cuenta, depositamos cierta cantidad de dinero que irá en función de nuestras pretensiones y comenzamos a apostar de menos a más. La cantidad que invertimos va en función de las posibilidades que creemos que tiene la apuesta de cumplirse.

Es en este punto donde haremos hincapié en esta ocasión. Y es que el mundo de las apuestas es muy similar en este sentido al de cualquier casino online o físico, donde contamos con fichas que sustituyen a los billetes y las monedas, es decir, al valor monetario. Sin embargo, en vez de fichas, en las apuestas se utiliza el término o la técnica del stake.



El stake es un índice de confianza que se le da a un pronóstico en cuestión, pero al mismo tiempo sirve para eliminar de la ecuación el valor monetario y pensar simplemente en unidades. Su popularidad cada vez está más en auge debido sobre todo a la tendencia alcista de compartir los pronósticos en redes sociales, donde muchas personas prefieren no mostrar la cantidad en euros que han invertido. Es cierto que en salas o casinos online como Bet365 o William Hill existe una opción de no mostrar en pantalla la cantidad de dinero que tienes, pero de alguna forma hay que indicar el índice de potencia o posibilidades que consideramos que tiene el pick.


Para comenzar a trabajar con stake en vez de con euros, el primer paso que debes hacer es seguir una fórmula de lo más sencilla. Primero apuntas los fondos que tienes disponible en Bet365, en Sportium o en la casa de apuestas en la que tengas cuentas. Si da la casualidad de que tienes fondos en más de una, puedes sumar las cantidades o hacerlo por separado, aunque eso es algo de lo que hablaremos en otra ocasión. El segundo paso es dividir entre 100 el número resultante, así de simple. La cifra que obtengas será tu stake 1 (recordamos que el stake normalmente en una apuesta va del 1 al 10, ya que nunca se recomienda apostar más de un 10% en un solo evento).

Por ejemplo, si has abierto una cuenta y has depositado 500€, tu stake 1 será de 5€, así de sencillo. Como comentábamos, este sistema también se usa en muchos juegos de casino online o físico como el póquer o el blackjack. Por cierto, no queremos dejar pasar la oportunidad y hacer un pequeño inciso para recordarte que en esta página web tienes toda la información necesaria sobre los mejores casinos online. Nunca está de más recordarlo.

Pero volviendo al tema protagonista en esta ocasión, cabe destacar que una vez tengas el valor de tu stake 1 (también llamado unidad), debes ceñirte siempre a este al menos que tu bankroll sufra un cambio drástico para bien o para mal. Muchas personas recalculan el valor de su unidad cada cierto tiempo, normalmente una vez cada 15 días o una vez al mes, algo que es totalmente aceptable.

Con tu unidad calculada, ahora llega el momento de ponderar las posibilidades que le das a tu apuesta de que se cumpla. Por norma general, el stake 1 se utilizan para pronósticos de baja confianza pero que merece la pena probar o apuestas cuya cuota es bastante elevada. Entre el stake 2 y el 4 se englobarán la gran mayoría de nuestras inversiones, alrededor del 70% de las mismas. Y por último encontraremos los stakes que van del 5 al 10, que debido a su gran impacto en nuestros fondos deben ser los menos comunes, reservándolos para ocasiones muy pero que muy contadas donde la confianza en el éxito sea absoluta. Hay que tener en cuenta que el resultado de estos pronósticos no solo tienen un gran peso sobre nuestra cuenta, si no también sobre la mente. Perder un stake 6, por ejemplo, supone que tengamos que acertar varias apuestas comunes solo para recuperar lo perdido. Evidentemente, acertarlo también conlleva un enorme empujón, pero siempre es primordial pensar cuánto podemos llegar a perder antes que cuánto podemos llegar a ganar.

Al fin y al cabo, el stake o unidad es similar a comenzar a pensar en porcentajes, un apartado fundamental dentro de cualquier juego de casino o en las apuestas. Y es que es sumamente sencillo cegarse por cantidades, pero la única forma de hacer crecer una cuenta es siendo responsable y siempre mentalizarse de sacar rentabilidad por porcentaje, no por dinero.

Ya sea en un casino online o en una casa de apuestas como Bet365 (o cualquier otra), llevar la gestión de tus partidas o pronósticos es sumamente importante para saber en todo momento en qué condiciones te encuentras. Y es que cortar de raíz durante unas horas, unos días o unas semanas tras una mala racha es una práctica muy común que por supuesto también se aplica a las apuestas deportivas.

Además, la función del stake es algo completamente personal y cada pronosticador que se precie sigue su propio estilo. Hay algunos que lo ponderan solo del 1 al 5 en vez del 1 al 10 mientras que hay otros que utilizan una escala del 1 al 100, como si de un porcentaje se tratase. Sobra decir que hay personas que son más conservadoras que otras, por lo que su control de stake también será distinto. No es raro ver usuarios en las redes sociales como Twitter publicar apuestas cuyo stake es 0,5 o incluso 0,25. Cada uno lo ajusta a su manera, como es obvio, pero lo importante es que siempre sigas las mismas series de normas.

Y dentro de toda la gestión podemos enrevesar la situación tanto como queramos ya que como se suele decir, para gustos... colores. Algunas tipsters dividen una apuesta de stake 1 en dos de 0,5 para contar con varias opciones en un mismo partido, etc. Queda claro que es un término y una metodología a la que no es fácil adaptarse, especialmente si te estás iniciando en el sector, pero créenos cuando decimos que es más compleja la teoría que la práctica ya que hoy en día la web está plagada de información al respecto. Incluso algunas casas de apuestas (Bet365, Codere, Betfair) tienen apartados dedicados al juego responsable.

El tema del stake es siempre un asunto de debate en cualquier reunión de apostadores que se precie. Diferencias entre usar stake plano o variable (que ya veremos en qué consiste), cómo gestionar los stakes de los pronosticadores a los que sigues, etc. Siempre ha sido un tema que ha despertado muchas opiniones, pero es precisamente por su enorme importancia dentro del mundo de las apuestas deportivas.


Sin embargo y debido a que gran parte de la comunidad es aún bastante nueva, son muchos los usuarios que no tienen ni la más remota idea sobre todos estos conceptos, de ahí que sean carne de cañón para las casas de apuestas ya que por norma general aquellas personas que no llevan ningún tipo de control sobre sus apuestas suelen ser más perdedoras que el resto. Al fin y al cabo, esto es como un fondo de inversión a largo plazo y tu objetivo es hacer crecer el capital, algo completamente imposible de conseguir si no se cuenta con un diario de operaciones o unas normas de comportamiento concretas sobre cómo comportarse ante las inversiones (apuestas en este caso) que vas a realizar en el futuro.

Entender el uso del stake como unidad de referencia es importante no solo para tu propia gestión, si no también por si en un futuro quieres comenzar a compartir tus pronósticos con otras personas en redes sociales o plataformas que se dedican a eso. La inmensa mayoría de tipsters usan stake y no cantidades monetarias para definir sus apuestas, por lo que cuanto antes comiences a utilizar esta “medida”, mejor será tanto para ti como para los demás. Por lo tanto, nuestra recomendación es que empieces de inmediato a hacer ejercicios simples de qué stake usarías en determinadas apuestas, aunque después no las hagas. Pero saber asignar un valor a un pronóstico es lo que marca la diferencia entre un pronosticador perdedor y otro ganador, o incluso entre uno que es medianamente rentable y otro que lo es mucho.